Trump defiende los Mercados de Predicción mientras el Mundo los cierra y el Congreso los investiga.

Trump defiende los Mercados de Predicción mientras el Mundo los cierra y el Congreso los investiga.

  • Zeltakan
  • Mayo 27, 2026
  • 11 minutos

La noche del 26 de Mayo, Donald Trump publicó en Truth Social uno de los posts más directos de su presidencia sobre política regulatoria financiera. No era sobre aranceles ni sobre Irán. Era sobre Kalshi y Polymarket.

"Es críticamente importante que la CFTC mantenga autoridad exclusiva sobre las plataformas de mercados de predicción," escribió Trump. "Bajo mi liderazgo, estamos estableciendo reglas de la carretera que son el Estándar de Oro para los Estados."

Y luego nombró a Chris Christie, Letitia James, Tim Walz y JB Pritzker como los "SCUM" que intentan destruir ese marco federal.

La declaración presidencial llegó en el peor y el mejor momento posible para la industria, dependiendo desde dónde se mire. Porque mientras Trump le daba cobertura política al sector de la forma más explícita que haya recibido jamás, España e Indonesia bloquean a Polymarket y Kalshi, el Congreso abre una investigación por insider trading, y el Senado celebra una audiencia de dos horas donde los legisladores de ambos partidos los compararon con droga y los acusaron de "liberar los perros del infierno" sobre los jóvenes americanos.

Pocas industrias en la historia reciente han experimentado apoyo y rechazo institucional simultáneo de esta magnitud. Y pocas semanas lo han ilustrado con tanta crudeza como esta.

Lo que Trump dijo y lo que no dijo.

El post de Trump es significativo en varios niveles que van más allá de la retórica.

Primero, el respaldo explícito a Michael Selig, presidente de la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas) de Estados Unidos y único comisionado activo en un panel que debería tener cinco miembros. Selig lleva meses demandando estados, firmando acuerdos con ligas deportivas y construyendo la posición de que los mercados de predicción son derivados financieros bajo jurisdicción federal, no productos de apuestas bajo jurisdicción estatal. La declaración de Trump convierte esa postura en política presidencial explícita, no solo en interpretación regulatoria de un funcionario.

Segundo, la referencia geopolítica: "Otros países están detrás de esta nueva forma de mercado financiero, y queremos mantenernos en la cima." Es la misma lógica que Trump ha aplicado al crypto, a la IA y a la manufactura, la competitividad nacional como argumento para defender una industria doméstica frente a la regulación. Y es un argumento que tiene peso político real en un Congreso que lleva años preocupado por el liderazgo tecnológico de EE. UU. frente a China.

Lo que Trump no dijo es igualmente revelador. No mencionó los conflictos de interés que rodean su respaldo. Donald Trump Jr. es asesor tanto de Polymarket como de Kalshi. Trump Media anunció en octubre pasado su entrada al sector de mercados de predicción mediante Truth Predict, construido en Truth Social a través de un acuerdo exclusivo con Crypto.com Derivatives North America, una exchange registrada en la CFTC. Un reporte del New York Times publicado este fin de semana señala además que la CFTC, bajo la anterior presidenta interina Caroline Pham, marginó a funcionarios que expresaron preocupaciones sobre aprobar empresas con vínculos a los negocios de la familia Trump.

El frente legal: 5 demandas, 38 fiscales generales y Minnesota como campo de batalla criminal.

La guerra legal entre la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas) y los estados es ya uno de los conflictos jurisdiccionales más complejos que el sistema legal americano ha visto en años.

La CFTC tiene demandas activas contra cinco estados (Wisconsin, Illinois, Arizona, Connecticut y Nueva York) argumentando que los contratos de eventos negociados en mercados designados bajo la Ley de Intercambio de Commodities son jurisdicción federal y los estados no pueden aplicar sus leyes de juego contra ellos. Un juez en Arizona ya pausó el caso criminal de ese estado contra Kalshi, señalando que el argumento de preempción federal (es decir, que la ley federal tiene prioridad sobre la estatal cuando ambas entran en conflicto) probablemente era correcto.

Del otro lado, 38 fiscales generales estatales se han alineado detrás de Massachusetts en su batalla paralela para bloquear los contratos deportivos de Kalshi, argumentando que el Congreso nunca tuvo la intención de anular siglos de autoridad estatal sobre el juego cuando escribió la Ley de Intercambio de Commodities. Y Minnesota fue más lejos que todos: el gobernador Tim Walz (uno de los "SCUM" nombrados por Trump) firmó una ley que convierte en delito grave operar mercados de predicción en el estado. La CFTC le demandó también.

El volumen involucrado en la disputa es lo que explica la intensidad del conflicto. En los últimos 30 días, Kalshi registró aproximadamente $5,900 millones en volumen de trading mientras Polymarket procesó cerca de $3,800 millones. Entre las dos plataformas representan casi el 88% del volumen total del sector. Kalshi registró más de $1,000 millones en apuestas deportivas en solo los primeros seis meses de 2025, el 90% vinculadas a resultados deportivos. No es un mercado de nicho. Es una industria con escala sistémica.

El Congreso desde dos ángulos opuestos.

La semana que Trump respaldó a la industria fue también la semana en que el Congreso la atacó desde dos comités distintos.

El miércoles 21 de mayo, el Comité de Comercio del Senado convocó a una audiencia de dos horas donde la industria recibió críticas bipartidistas que raramente se ven en Washington. El presidente del comité, Ted Cruz (republicano de Texas, la misma base política de Trump) listó casos de jugadores de NBA y MLB acusados de manipular partidos para ganar apuestas, jugadores de la MLS suspendidos por forzar tarjetas amarillas, y contratos de UFC cancelados por sospecha de amaño. "El Tribunal Supremo puede tener que decidir esta cuestión," concluyó Cruz.

Harry Levant, director de política de juego del Public Health Advocacy Institute y recuperado adicto al juego, no buscó eufemismos ante el comité: "Es un producto conocidamente adictivo, como la heroína." El Senador Hickenlooper, demócrata de Colorado, acusó a las empresas de liberar "los perros del infierno" en redes sociales y de "aprovecharse de nuestros jóvenes."

Tres días después, el viernes 22, el Comité de Supervisión de la Cámara abrió una investigación formal. El representante James Comer, republicano de Kentucky y presidente del comité, envió cartas a los CEOs de Polymarket y Kalshi exigiendo registros internos sobre verificación de identidad, restricciones geográficas y monitoreo de actividad anómala. La preocupación central: que empleados del gobierno federal con acceso a información clasificada estén usando esa ventaja para apostar con conocimiento privilegiado sobre eventos de política exterior y seguridad nacional.

Nicolas Vaiman, cofundador de la firma de inteligencia onchain Bubblemaps, encontró 80 apuestas en Polymarket con una tasa de éxito del 98%. "Ni siquiera la suerte puede explicar esas ganancias," dijo. La implicación es que alguien con acceso a información que el mercado no tiene está apostando y ganando de manera estadísticamente imposible para ser coincidencia.

La CFTC construye infraestructura mientras todo arde.

En medio de todo esto, Selig sigue construyendo. El jueves 21 de mayo, la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas) firmó un memorando de entendimiento con la NHL (la Liga Nacional de Hockey) para compartir información sobre contratos de eventos vinculados a sus partidos, específicamente para detectar insider trading y manipulación de resultados. Es el segundo acuerdo de este tipo con una liga deportiva mayor, después del firmado con la MLB en marzo.

La CFTC también confirmó estar en conversaciones con todas las ligas deportivas profesionales principales para establecer acuerdos similares. La estrategia de Selig es construir una arquitectura de supervisión tan sólida que cuando el caso llegue a la Corte Suprema, lo cual todos los analistas legales consideran inevitable en los próximos 12 a 18 meses, la CFTC pueda demostrar que ya está ejerciendo regulación efectiva sobre la integridad del sector.

El cerco global: España, Indonesia, India y una lista que crece.

Mientras Trump defiende a la industria como estrategia de liderazgo americano frente a la competencia global, el resto del mundo se mueve en dirección opuesta.

España bloqueó el acceso a Polymarket y Kalshi esta semana, con el Ministerio de Consumo abriendo expedientes disciplinarios y ordenando a los proveedores de internet que impidan el acceso a las plataformas. El motivo: operar productos de apuestas sobre eventos futuros inciertos sin las licencias requeridas por la ley española, sin salvaguardias para menores ni sistemas para jugadores autoexcluidos.

Indonesia bloqueó Polymarket días antes, clasificándola como "juego de azar online disfrazado." India tomó acciones similares. Taiwan, Tailandia, China y Ucrania (donde el bloqueo no tiene vía legal de reversión) se suman a una lista que incluye además Bélgica, Australia, Francia, el Reino Unido y Alemania.

El patrón global es inequívoco: fuera de EE. UU., la tendencia regulatoria dominante es tratar los mercados de predicción como juego de azar y bloquearlos o regularlos como tal. La posición americana de Trump y la CFTC (que son instrumentos financieros derivados) es la excepción, no la norma.

El nudo que nadie puede desatar todavía

La pregunta legal que está en el corazón de todo este conflicto es conceptualmente simple pero judicialmente extraordinariamente compleja: ¿un contrato que paga según el resultado de un partido de béisbol es un derivado financiero regulado por la CFTC, o es una apuesta deportiva regulada por los estados?

La respuesta determina quién tiene jurisdicción, quién cobra las multas, quién puede operar y bajo qué condiciones. Y en este momento, dos sistemas legales completamente distintos coexisten con respuestas opuestas a esa pregunta dentro del mismo país.

Trump respaldó a la CFTC. Pero el respaldo presidencial no es sentencia judicial. Y hasta que la Corte Suprema decida (si es que decide) Kalshi puede operar en la mayor parte del país con cobertura federal mientras enfrenta cargos criminales en Minnesota. Polymarket puede procesar casi $4,000 millones en volumen mensual mientras está bloqueada en España, Indonesia, India y una docena de países más.

Para el ecosistema crypto, que observa este debate con atención directa (Coinbase, Robinhood y Crypto.com tienen sus propias plataformas de predicción en juego) el desenlace de esta batalla definirá cuánto terreno puede reclamar la regulación federal sobre formas de mercado que los estados consideran juego.

Y por ahora, el único árbitro que puede resolver eso definitivamente lleva traje negro y trabaja en una corte en Washington.

Fuente: Cryptopolitan , Coindesk, Truth Social