
Fly me to the moon
Bitcoin en máximos anuales en Europa
La CLARITY Act falla y la Fed sube tipos
El martes 15 de septiembre, el Senado americano votó 49-50 para bloquear el avance de la Digital Asset Market Clarity Act —muy por debajo de los 60 votos necesarios para superar el filibusterismo—. Cuatro republicanos se sumaron a los demócratas que votaron en contra; el senador Chris Coons no votó. El obstáculo central fue la falta de disposiciones éticas suficientes para impedir que funcionarios públicos —incluido el presidente Trump, con más de $1.400 millones en ingresos cripto en 2025— se beneficien de la legislación que promulgan. Saylor lo resumió con su concisión habitual: «La única claridad que necesitas es Bitcoin. Bitcoin ha tenido claridad legal y regulatoria en EE.UU. durante años.» Y el CEO de Strive, Matt Cole, añadió el matiz más honesto: «No pasar la Clarity Act es malo para los Estados Unidos y malo para el cripto. Dicho esto, mi lectura honesta es que esto es bueno para Bitcoin.»
El miércoles 16 de septiembre, la Fed de Kevin Warsh subió los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el rango del 3,75%-4,00%, en su primera subida de este ciclo. La decisión fue aprobada por unanimidad, 12-0. La proyección mediana del nuevo dot plot sitúa el tipo de los fondos federales en el 4,1% a finales de 2026, lo que apunta a una subida adicional de 25 puntos básicos antes de terminar el año, aunque Warsh dejó claro que las próximas decisiones dependerán de los datos La reacción de Bitcoin fue mínima: el activo ya había absorbido el shock del martes y el miércoles cerró prácticamente plano. El capital que tendría que salir ante una subida de tipos ya había salido. Y el que quedó, no se movió.
La semana pasada cerramos señalando que cualquier corrección del precio tendría la estructura de una oportunidad de compra, no de un cambio de tendencia. Fue lo que ocurrió. Bitcoin aguantó los dos shocks de la semana —el fallo de la CLARITY Act el martes y la subida de tipos de la Fed el miércoles— y cerró el viernes 19 haciendo máximos anuales en Europa, pese a no alcanzar su nivel más alto de mayo de 2026 en USD. Al momento de escribir esto, el precio cotiza en torno a los $81.300.
El movimiento tiene varias lecturas que van más allá del precio en dólares. En libras esterlinas, en euros, en francos suizos o zloty polacos, Bitcoin marcó nuevos máximos anuales, lo que refleja tanto la subida del activo como la debilidad relativa de esas divisas frente al dólar en un entorno de tipos elevados. La capitalización de mercado de Bitcoin alcanzó los $1,63 billones el 20 de septiembre, superando a Tesla ($1,44 billones) y a Samsung, y recuperando el puesto 13 entre los activos con mayor capitalización a nivel global. Incluso el TOTAL2 de TradingView —la capitalización del mercado cripto excluyendo Bitcoin— marcó un máximo superior al de mayo, señal de que el movimiento tiene amplitud más allá del activo principal.
ETF: FBTC supera a IBIT en el viernes clave, MSBT mantiene su racha intacta
La semana de los ETF tuvo su momento más interesante el viernes 18 de septiembre. FBTC de Fidelity —el segundo fondo en AUM del ecosistema tras IBIT— captó $310,7 millones en un solo día, superando a IBIT, que registró $108,4 millones. Es inusual que FBTC lidere por ese margen. Sin embargo, el jueves previo FBTC había sufrido salidas mientras IBIT se mantenía positivo, lo que dejó el balance semanal con IBIT en +$120,6 millones y FBTC en +$79,9 millones. Si el liderazgo de FBTC en días concretos se convierte en algo recurrente, podría mejorar la tendencia del mes anterior, cuando IBIT concentró el 84,8% de todos los ingresos netos del ecosistema. Una mayor distribución entre fondos refleja una demanda institucional más diversificada, que es la señal más sólida de madurez del mercado.
En el otro extremo, MSBT de Morgan Stanley —lanzado en abril de 2026— completó otra semana sin un solo día de salidas netas. Es el único ETF del ecosistema que, desde su lanzamiento, no ha registrado ninguna semana en negativo. Esta semana, fue también uno de los pocos fondos en positivo: mientras IBIT y FBTC entraron en positivo, la mayoría del resto del ecosistema tuvo salidas, lo que dejó el total semanal del sector en apenas +$6,2 millones en entradas netas. El contexto explica la compresión: $770 millones positivos en la primera semana de septiembre, $462,7 millones negativos en la segunda —coincidiendo con el CPI y a la espera de la FED—, acumulado solo $313,6 millones para el mes hasta la fecha.
El viernes 18 fue el mejor ejemplo concreto de la tesis que venimos construyendo sobre la sincronización entre derivados y ETF. Los $433 millones en entradas totales llegaron al mercado en un momento donde se acumulaban cortos esperando una corrección tras los shocks de la semana. Esos cortos encontraron lo contrario: demanda institucional concentrada y $260 millones en liquidaciones de posiciones cortas según CoinGlass, un patrón idéntico al del 3 de septiembre, cuando también se liquidaron $260 millones en cortos, aunque ese día los ingresos netos en ETF fueron casi del doble ($730 millones vs 433 millones) y el movimiento de precio fue proporcionalmente un poco mayor, tuvo levemente más volumen en spot pero menor entrada neta por los ETF, lo que explica la diferencia del rally.
Una observación de la European Blockchain Convention que tuvo lugar esta semana añade perspectiva sobre el mercado europeo: el CEO de Invity.io —creada por el mismo equipo de Trezor— señaló que España ocupa el tercer lugar en la lista de mayores clientes de Trezor, por detrás de Alemania y Polonia. En la misma conferencia se destacó que los hedge funds están siendo más pasivos hoy en día y que son los principales responsables del price discovery en los mercado. Esa lectura coincide exactamente con lo que documentamos la semana anterior: el mercado se mueve por liquidaciones de derivados más que por demanda real en spot, y los hedge funds, al gestionar posiciones grandes y pasivas, crean los desequilibrios que los short squeezes luego resuelven violentamente o barriendo la liquidez.
Ucrania destruye la principal refinería de Moscú: 1.600 drones, 6 días después de que Trump anunciara una tregua energética
La energía sigue siendo el tema macro del año. En la noche del 19 al 20 de septiembre de 2026, Ucrania lanzó el mayor ataque de drones de la guerra hasta la fecha: más de 1.600 drones UAV dirigidos a la región de Moscú. Rusia dijo haber derribado 1.110 de ellos en todo el país y 450 específicamente en las cercanías de la capital. Varios alcanzaron su objetivo: la refinería Kapotnya de Gazprom Neft, el único centro de refinado dentro del cinturón metropolitano de Moscú, con una capacidad de procesamiento de 11,6 millones de toneladas métricas al año y una cuota de más del 33% del suministro de combustible de la ciudad. El alcalde Sobyanin describió el ataque como "sin precedentes" y señaló que fue «claramente planeado para interferir con las elecciones». Tres personas murieron y veinte resultaron heridas. Las imágenes satelitales muestran la refinería en llamas.
El timing es el elemento más cargado de significado. El 14 de septiembre —seis días antes del ataque— el presidente Trump anunció en Truth Social que Ucrania y Rusia habían acordado dejar de atacar objetivos energéticos como parte de un esfuerzo por reducir los precios del diésel. Cualquier tregua de ese tipo, si existió, duró menos de una semana. Zelenskyy publicó en X tras el ataque que sus fuerzas habían golpeado «instalaciones clave de la industria petrolera y la logística del agresor. Son miles de millones de dólares que sostienen la máquina de guerra.» No mencionó ningún acuerdo.
El precio del diésel tiene implicaciones directas para la inflación americana —el dato que más presiona a la Fed— y para los mercados de bonos. El Brent supera ya los $104 el barril. El spread de refinación del diésel está en niveles históricamente elevados. Con Petroline cerrada (el corredor de exportación saudí dañado en las semanas anteriores), el Estrecho de Hormuz parcialmente bloqueado por Irán y ahora la principal refinería de Moscú dañada por drones, el mercado energético global está más fragmentado que en ningún momento desde los años 70. Cada interrupción adicional añade presión sobre un IPC que ya sube el 0,3% mensual en su componente subyacente, lo que complica la posibilidad de que la Fed deje de subir tipos antes de fin de año.
Hay un hilo que conecta la energía, los bonos y Bitcoin esta semana. Los rendimientos del Tesoro a 10 años rondan el 5% porque el mercado descuenta inflación persistente. La inflación persiste en parte porque la energía no baja. La energía no baja porque el conflicto con Irán cerró Hormuz, el ataque saudí dañó Petroline y ahora Ucrania dañó Kapotnya. Cada uno de estos eventos amplía el argumento para los activos de valor refugio con oferta fija que ningún banco central puede imprimir. El oro ya está en máximos históricos. La correlación entre Bitcoin y el oro está en su nivel más alto en seis años. La cadena causal entre la guerra y el precio de Bitcoin no es directa ni inmediata. Pero es real.
Warren Buffett se retira: el fin de una era y la generación que viene
El mismo viernes que Bitcoin asi maximos, Warren Buffett, 96 años, dejó la presidencia de Berkshire Hathaway con efectividad inmediata. Había dejado el cargo de CEO en enero de este año, cuando Greg Abel tomó el mando. Ahora se convierte en chairman emeritus y permanece en el consejo. Su hijo Howard, miembro del consejo desde 1993, asume la presidencia. En 1965, Buffett compró Berkshire cuando era una empresa textil en dificultades. En 61 años, la llevó a ser uno de los conglomerados más valiosos del planeta, con un retorno compuesto anualizado del 19,7% —casi el doble del S&P 500 en el mismo período—. En su carta de despedida a los accionistas, mencionó que su bisnieto, que acaba de cumplir un año, «se mueve un poco más rápido que yo en estos días.»
La retirada de Buffett del mercado coincide con una semana en que Bitcoin hacer maximos anuales. No es un paralelismo casual: Buffett dedicó décadas a criticar Bitcoin y el oro por no generar flujo de caja, no pagar dividendos y no producir nada tangible. Su filosofía de valor —comprar activos que produzcan rendimientos predecibles y mantenerlos para siempre— fue el paradigma dominante de la inversión durante más de medio siglo, que lo hizo el mejor inversor y el hombre mas rico en su momento.
La generación que hereda ese paradigma está mirando en otra dirección. Los millennials y la Generación Z que se formaron financieramente en un mundo de tipos al cero, QE permanente y degradación del poder adquisitivo debido al dinero fiduciario tienen una relación diferente con la escasez, la soberanía del dinero y los activos digitales. Para ellos, Bitcoin no es un activo sin flujo de caja: es el único activo cuya política monetaria está garantizada por matemáticas y no por la buena voluntad de un banco central. El Oraculo de Omaha se retira en el mismo mes en que el activo que nunca quiso entender demuestra que no sigue narrativas y es un activo independiente. El relevo generacional tiene su propio lenguaje.
Artículo de análisis e información de mercado. No constituye asesoramiento financiero.
Fuentes: CoinDesk (CLARITY Act failure live) · Quartz (CLARITY Act 50-49) · CompaniesMarketCap · The Kobeissi Letter (Ukraine energy) · Townhall (Ukraine drone attack 1.600) · Washington Post (Buffett steps down chairman) · CNN Business (Buffett chairman emeritus) · SoSoValue / Farside Investors (ETF flows diarios) · Bloomberg ETF (@EricBalchunas) · European Blockchain Convention 12
