Trump Bloquea la Prohibicion del CBDC y Pone en Riesgo la CLARITY Act

Trump Bloquea la Prohibicion del CBDC y Pone en Riesgo la CLARITY Act

  • Zeltakan
  • Junio 24, 2026
  • 8 minutos

La escena estaba preparada. El escenario físicamente montado en el Capitolio. Los asistentes del presidente publicando en redes sociales sobre el impacto positivo de la ley. Y minutos antes de la ceremonia de firma, Donald Trump publicó en Truth Social que el evento quedaba "hereby cancelled" o cancelado indefinidamente.

Lo que debía ser uno de los mayores logros legislativos bipartidistas del año se convirtió en el último punto de fricción de un Congreso que ya tiene poco tiempo para actuar antes del receso de verano. Y con ese movimiento, Trump no solo frenó la prohibición del dólar digital, potencialmente comprometió también el futuro de la CLARITY Act en 2026.

La ley que estaba a punto de firmarse.

El 21st Century ROAD to Housing Act es exactamente el tipo de legislación que Washington rara vez produce: genuinamente bipartidista, con amplio apoyo popular y diseñada para resolver un problema concreto que afecta a decenas de millones de americanos.

El Senado la aprobó el lunes con un voto de 85-5. La Cámara la siguió el martes con 358-32. Esos márgenes no son menores, representan uno de los votos más amplios en cualquier legislación significativa en años. El presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, lo celebró con una declaración directa:

"Hoy el Congreso entregó una victoria mayor para las familias que trabajan hacia el Sueño Americano."

La ley hace tres cosas concretas: reduce las restricciones para construir nuevas viviendas en todo el país, prohibe a los grandes inversores institucionales de Wall Street acaparar el suministro habitacional americano, y en su Título X, el que más importa para el ecosistema crypto, contiene la prohibición más dura jamás aprobada por el Congreso contra los CBDCs.

El CBDC ban. Lo que estaba a punto de convertirse en ley.

El texto del Título X es directo y sin ambigüedad: la Reserva Federal no puede, directa o indirectamente, emitir o crear una moneda digital de banco central, ni ningún activo digital sustancialmente similar, hasta el 31 de diciembre de 2030.

La disposición incluye además una excepción explícita que protege al ecosistema crypto: permite "moneda denominada en dólares que sea abierta, sin permisos y privada", una descripción que aplica directamente a Bitcoin y a las stablecoins reguladas bajo el GENIUS Act.

El lenguaje revive la propuesta del representante republicano Tom Emmer, cuyo Anti CBDC Surveillance State Act había pasado la Cámara en julio de 2025 pero nunca se movió en el Senado. Esta vez encontró su vehículo en un proyecto de vivienda con apoyo bipartidista masivo, una estrategia deliberada para darle al CBDC ban la cobertura política que no tenía como ley independiente.

Para los republicanos que llevan años argumentando que un dólar digital administrado por la Fed sería un instrumento de vigilancia financiera sobre los ciudadanos, y para la industria crypto que ve los CBDCs como una amenaza existencial al modelo descentralizado que defiende, esta ley representaba la victoria más concreta y legalmente vinculante de su historia. Trump había firmado una orden ejecutiva en 2025 oponiéndose a los CBDCs, pero una orden ejecutiva puede ser revertida. Una ley federal hasta 2030 no.

La trampa política que Trump activó.

La cancelación no fue espontánea. Trump publicó en Truth Social que la firma queda cancelada

"hasta que pasemos el desesperadamente necesario SAVE AMERICA ACT, que considero una Emergencia Nacional."

El SAVE America Act es la legislación de identificación electoral que Trump lleva meses presionando, que requeriría prueba de ciudadanía para votar, entre otras restricciones. El problema es que el Speaker Mike Johnson ya reconoció públicamente que la ley "está atascada en el Senado" y que necesita ser incorporada a otro vehículo legislativo mayor. El analista de política de TD Cowen, Jaret Seiberg, fue aún más directo:

"No existe un camino para que el SAVE Act se convierta en ley. Los republicanos del Senado necesitarían eliminar el filibuster, un paso que ya han rechazado."

En otras palabras, Trump está condicionando la firma de una ley con 85 votos en el Senado a la aprobación de otra que no tiene los votos necesarios ni en su propio partido. La ironía política no se le escapó a nadie: el presidente que más públicamente se ha opuesto a los CBDCs es el mismo que ahora está bloqueando la única ley que los prohíbe hasta 2030.

El efecto dominó sobre la CLARITY Act.

Lo que convierte este episodio en algo más que una disputa política doméstica es su impacto sobre el calendario legislativo del crypto.

El calendario del Senado tiene aproximadamente cinco semanas antes del receso de verano. Esas cinco semanas son el único margen real para que la CLARITY Act, el proyecto de estructura de mercado para activos digitales, llegue al pleno del Senado con suficiente tiempo para ser aprobada antes de que el ciclo de elecciones de mitad de período congele toda legislación significativa.

Si Trump distrae a los republicanos del Congreso con la pelea del SAVE Act, forzando a los líderes a gastar capital político en un proyecto sin camino claro hacia la aprobación, el ancho de banda legislativo disponible para la CLARITY Act se reduce. Los republicanos ya estaban empujando nuevamente el miércoles para que el Senado actuara sobre la ley electoral favorita del presidente.

Galaxy Digital ya había recortado sus estimaciones de probabilidad de aprobación de la CLARITY Act este año al 60% antes de este nuevo desarrollo. Con el Senado enfrentando una posible parálisis por el SAVE Act, esa cifra podría moverse aún más a la baja.

Las opciones que quedan.

Técnicamente, Trump tiene un plazo constitucional de 10 días para firmar o vetar la ley una vez que llegó a su escritorio. Si la veta, el Congreso podría anular ese veto con una supermayoría de dos tercios en ambas cámaras y los márgenes de votación iniciales (358-32 en la Cámara, 85-5 en el Senado) sugieren que esos números existen.

Pero una anulación del veto presidencial requeriría que republicanos aliados de Trump voten contra su postura, algo políticamente costoso incluso cuando la ley tiene ese nivel de apoyo. El escenario más probable, según los analistas, es que Trump no firme ni vete formalmente, dejando la situación en una ambigüedad calculada mientras presiona por concesiones en otros temas.

Para la industria crypto, el resultado más favorable sería que Trump recalcule rápidamente y firme la ley, liberando el tiempo legislativo del Senado para la CLARITY Act. El resultado más adverso sería una paralización que se extienda semanas, consumiendo el tiempo disponible antes del receso de verano.

Lo que significa todo esto.

En pocas horas, el miércoles 24 de junio se convirtió en el día que mejor ilustra la paradoja central del crypto americano en 2026: nunca ha tenido más apoyo político institucional, más claridad regulatoria acumulada, ni más legislación avanzada en su favor y simultáneamente, nunca ha estado tan expuesto a los caprichos de un calendario político que no controla.

La prohibición del CBDC hasta 2030 tiene 443 votos entre las dos cámaras del Congreso. La CLARITY Act salió del Comité Bancario del Senado con 15 votos a favor. El paquete fiscal crypto tiene audiencia completa en la Cámara. Trump firmó una orden ejecutiva pidiendo a la Fed que estudie el acceso de las empresas crypto a los rieles de pago.

Y todo eso puede quedar atrapado en la agenda del SAVE America Act, una ley sin los votos necesarios para existir, que sin embargo tiene el poder de paralizar todo lo que sí los tiene.

Fuentes: CoinDesk, Decrypt, Cointelegraph, The Block